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miércoles, 17 de octubre de 2007

Bodas de Lata


Me parece importante compartir con ustedes que, a pesar de vientos y mareas, hoy cumplimos con mi marido 10 años de casados, es decir nuestras bodas de lata.

Recuerdo que casarme un “Día de la lealtad” fue para mi padre radical de pura cepa, un golpe bajo que pudo superar con los años.

Y en un mundo que propone cuestiones extrañas, como renovar el matrimonio cada 7 años, tal como planteó una legisladora alemana hace tiempo atrás, imagino que es meritorio haber cumplido diez años de contrato y tener intenciones de renovarlo, al menos por un tiempo más.

Y no quiero dejarme influir por el significado de la “lata”, ya que los sinónimos de la palabra son joroba, rollo, pesadez, mareo, y ni hablar si el envase está herrumbrado.

Será un verdadero desafío ponerle la “p” a la lata.
La fotografía es del banco de imágenes "andalucíaimagen"

miércoles, 10 de octubre de 2007

¿ Y si fuera un niño índigo?

Retomando el tema de mi niño hiperactivo que tanto revuelo ha causado, transmito el pensamiento de muchas personas que sin conocerse entre sí, han opinado al unísono que mi hijo es un niño índigo.
¿Que cosa?
Fui a buscar ayuda de quien más sabe.
Dios no, no tengo su URL, pero sí el de Google, que en conocimiento rankea en el segundo puesto.
Esto dice sobre los niños índigos y la confusión constante con los hiperactivos.
¡Que bueno concluir que quien creía era un pequeño Tasmania, es en realidad un ser puro con aura!.
¡Ahora entiendo! Los endemoniados somos los adultos que llegamos a casa con exceso de trabajo, malhumor, stress y la penuria que la guita no te alcanza para nada.
Está bueno tener un niño índigo cerca, que con su personalidad arrasadora te obligue a reflexionar y a sacar el pie del acelerador.

miércoles, 3 de octubre de 2007

¿Cómo se le llama a un niño inquieto?


Hasta el año de vida mi hijo más pequeño era un “adorable” bebé.
Pero a partir de allí, el espíritu de Chuky lo invadió y la vida nos cambió por completo.
Hacer un raconto de sus travesuras linda con lo tragicómico.
Tiene suturas en la frente y en la pera.
Se colgó de la mesa del televisor destruyendo el aparato y el DVD, salvando milagrosamente su vida.
Se tiró a una pileta en plena reunión familiar, luego de advertirle más de 20 veces cuan peligrosa podría resultar la experiencia.
Es temerario y no reconoce límites.
Consultados pediatras, psicólogos y expertos, fuimos finalmente a ver a un neurólogo infantil.
Luego de escuchar la catarsis de los padres (léase: mi marido y yo), el especialista dijo que era evidente que el niño padecía trastornos de conducta.
Pero ¿qué es? pregunté desesperada … ¿hiperkinético? ¿hiperactivo? ¿qué es?.
Señora… respondió relajado el doctor, no le ponga rótulos a su hijo. En la época de mis padres los llamaban simplemente chicos “hincha pelotas”.
Usted use el calificativo que más le guste, que yo me encargaré de tratarlo clínicamente.
Y aquí estamos … en pleno tratamiento, previniendo a tiempo lo que será la edad escolar.
Cualquier consejo o consuelo para esta madre estresada será bienvenido.
La foto es de flickr

martes, 11 de septiembre de 2007

Sobrenombres ridículos para los hijos

Me pregunto para qué se pasará uno meses y meses pensando nombres para los hijos, si una vez anotados y bautizados empezamos a llamarlos de las formas más rídículas.
Para el caso detallo los más inspirados apodos para mis hijos:

Martina: Martu – Marchu- Martinina- Martulina- María Pepa- Chanchita- Chanchelina- Mamina.

Ignacio: Gori – Bochi- Bochinauta- Bochi Camochi- Goripeto – Chancholeto – Anacleto- Popó – Mamonchi-

Espero que de grandes sepan entenderme y ojalá ninguno de estos sobrenombres resista con el tiempo o seré debidamente demandada.

Y Uds. lectores ¿tienen algún apodo que puedan confesar?

miércoles, 5 de septiembre de 2007

¿Qué nos robaron?

¿Quién le robó a ese Señor mamá? preguntó mi hija de seis años en referencia a las declaraciones que hacía Luis Juez luego de conocido el resultado del acto eleccionario en Córdoba.
¿Cómo le explico? Si ya la inseguridad que vivimos los cordobeses está instalada en su cabecita y me consulta a diario si hay ladrones cerca de casa ¿cómo le explico lo de Juez?
- Bueno, en realidad no se sabe lo que pasó… si le robaron o no…
- ¡No entiendo! ¿Qué cosa le robaron?
- Las elecciones, hija.
- ¿?
- ¿Viste que mamá fue a votar el domingo?
- Sí, votaste por mi Colegio.
- No, voté en tu Colegio. Y si contamos los resultados de todas las personas que votamos por tal o cual candidato, el que suma más, gana…
- ¿Y vos ganaste o perdiste, mami?
- En realidad todos perdimos, hija.
- ¿Que cosa perdieron?
- La esperanza, la confianza, la democracia…
- Uf, todavía no entiendo quien le robó a ese Señor!
- No se sabe, tal vez fueron unos pocos, tal vez muchos…
- Ah mamá! Con vos no se puede hablar!!!